“De peces y árboles” es el quinto trabajo de estudio de Grises. Un álbum compuesto por once temas que recuperan el espíritu más puro de Grises. Así lo definen sus integrantes, quienes subrayan también que se trata de un trabajo “más guitarrero, crudo y directo” que su predecesor Erlo:
“Veníamos de una etapa más experimental y electrónica, pero poco a poco fue invadiéndonos la necesidad de volver a conectar con nuestras raíces, de empezar de nuevo, de crear algo desde cero, macerarlo poco a poco y sentirlo propio -explican-. Volvimos a encontrar y conectar con esa ilusión tan fuerte que tiene un grupo que comienza su viaje. Quitamos el polvo a los viejos discos que teníamos abandonados en las estanterías, y que tanto significaron en su momento en nuestras vidas, y durante todo este proceso fuimos componiendo desde el corazón, sabiendo cuál ha sido nuestra trayectoria, todo lo que significa Grises para nosotros y teniendo muy presente cuáles fueron nuestros deseos iniciales”.

Es, por tanto, un disco que supone una nueva e ilusionante etapa para el grupo. Con el que quieren sentir cerca a su público y volver a tocar en esas salas pequeñas que hacen al grupo sentirse vivo. Un trabajo con el que, sobre todo, quieren “hacer ruido y rugir”.
Pese a la juventud de sus integrantes, algunos de los miembros llevan más de 15 años haciendo música. Sin embargo, no fue hasta 2009 cuando se completó la formación actual, con Eñaut Gaztañaga (voces y guitarras), Amancay Gaztañaga (voces), Alejandro Orbegozo (sintetizadores), Raúl Olaizola (bajo) y Gaskon Etxeberria (batería). Una vez unidos, la música de Arcade Fire, Glasvegas o The National les señaló el camino.
El grupo se aventuró inicialmente en el electropop ochentero para alumbrar El Hombre Bolígrafo (2011), su álbum debut, que los situó como una de las propuestas más reseñables de su generación. En No Se Alarme Señora, Soy Soviético (2013) su sonido comenzó a evolucionar hacia un synth-pop de orfebrería. Todo ese bagaje entró en una nueva dimensión en Animal (2014), el primero con Octubre/Sony Music, en el que completaron su evolución hacia la elegancia sofisticada, para llegar a Erlo (2016), en el que dieron rienda suelta al electropop más contagioso.
Durante 2016 y 2017, la banda no ha parado de girar, llevando su show por las más importantes salas y festivales del país, con parada en Sonorama Ribera, Granada Sound, Festival Gigante, San San Festival, Arenal Sound, Interestelar, o Ballantine’s True Music Festival, entre muchos otros. Además, resultaron finalistas en la VI Edición de los Vicious Music Awards, los premios nacionales de música electrónica, en la categoría de mejor directo electro-acústico.